Año con año, con la llegada de las lluvias, se inicia la temporada de reforestación en el parque nacional. Esta actividad consiste en dos labores principales: el mantenimiento a reforestaciones realizadas en años anteriores, y la siembra de árboles en nuevas áreas que se van sumando a las zonas de restauración ecológica.
El grueso de la actividad de reforestación es responsabilidad del parque, pero con gusto vemos cómo la participación social ha ido ganando adeptos y cada año son más tanto las organizaciones como las personas que participan de manera voluntaria en esta noble labor.